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Hoy en día, los fabricantes ofrecen máquinas con distintos tipos de accionamiento y cada uno de ellos requiere un enfoque ligeramente diferente a la hora de realizar el mantenimiento:
Antes de empezar a limpiar la sierra, debes asegurarte al cien por cien de que la máquina no pueda arrancar por sí sola. Las motosierras modernas tienen una potencia enorme y la seguridad es lo primero. Antes de proceder a la limpieza, ten en cuenta los siguientes puntos:
La limpieza básica se puede realizar solo en la superficie de la sierra, pero para una limpieza a fondo hay que desmontarla. No es tan complicado:
A veces es necesario limpiar el carburador. Normalmente, esto ocurre cuando la motosierra arranca, pero al acelerar se ahoga y pierde potencia.
Desconectar con cuidado los tiradores del acelerador y del estrangulador, los tubos de combustible y desenroscar los tornillos que sujetan el carburador al cuerpo de la motosierra. Sacarlo y, sobre una superficie limpia, empezar a desmontarlo. Es muy importante colocar los tornillos, las membranas y las juntas exactamente en el mismo orden y posición en que los has sacado, para poder volver a montarlos correctamente.
Utilizar un limpiador especial para carburadores en formato spray y rociar a fondo todas las partes internas. Prestar especial atención a las boquillas pequeñas y a los conductos de combustible, donde suelen acumularse la suciedad y los restos de combustible viejo. Si encuentras depósitos más resistentes, utiliza un cepillo suave.
Tras aplicar el limpiador, utilizar aire comprimido (por ejemplo, de un compresor) y soplar a fondo todos los conductos y boquillas. De este modo, te asegurarás de que no quede ninguna suciedad suelta que impida el paso del combustible.
Antes de desmontar el carburador, comprobar el estado de las membranas de goma y las juntas. Si están agrietadas, endurecidas o desgastadas, sustituirlas por piezas originales nuevas. Volver a montar el carburador con cuidado. Apretar los tornillos con firmeza, pero con delicadeza, para no estropear las roscas ni deformar el delicado cuerpo de la pieza.
Las mayores acumulaciones de suciedad se esconden bajo las cubiertas de plástico de la sierra, sobre todo en la zona que rodea la rueda dentada. En este punto, debido a la rotación de la cadena, se acumula constantemente una mezcla pegajosa de polvo fino de madera, aceite para lubricar la barra y virutas.
No es muy recomendable para principiantes ni para aficionados al bricolaje. Si el agua llega a las piezas del motor, al carburador o al sistema de encendido, puede provocar corrosión y dañar la sierra. Si decides utilizar agua, primero debes tapar bien los orificios de admisión y escape y, tras el lavado, secar la sierra a fondo de inmediato y soplarla con un compresor. Sin embargo, la opción más segura es siempre utilizar un pincel, un trapo y sprays limpiadores.
Puedes comprobar que funciona correctamente con una prueba sencilla: arrancar la sierra, apuntar la punta de la barra hacia una superficie clara (por ejemplo, un tocón limpio o un trozo de cartón) y acelerar brevemente. Si ves una fina raya de aceite salpicada sobre la superficie, la grasa funciona. Si no es así y el nivel de aceite del depósito no baja ni siquiera durante el trabajo, el canal de guía o el orificio de salida están obstruidos y es necesario limpiarlos inmediatamente; de lo contrario, existe el riesgo de que se queme la barra y se rompa la cadena.